martes, 18 de marzo de 2014
Me bastaría escucharlo decir, - Hola...
Se dirigió a mí, con su simpleza y su presencia, sentí que me faltaba el aire, solo pretendía relucir ante él, que me notara pero sin apagar su luz… esa luz extraña que solo él tiene, que alumbra vida y pasión o tal vez amor y decepción...
Quisiera entenderlo, pero no puedo ¿qué me haría semejante a el? él lo tiene todo, todo eso que no tengo yo, eso que aun en mí no funciona, que no conozco, que no imagino. Tal vez alguna vez lo imagine, lo desee, lo soñé, pero ahora esta aquí, en frente mío y no sé qué responder, pero ¿a quién? ¿Acaso alguien me pregunto algo? o ¿yo misma formulo mis preguntas?...
Mis pensamientos enloquecen, empiezo a temblar, agacho la cabeza, y solo deseo que cuando alce la mirada el siga ahí, en frente mío, mirándome, en el lugar donde siempre quise que estuviese…
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